Un calentador de agua eléctrico convencional cuesta unos 16 € al mes para una familia de cuatro personas, y uno de gas ronda los 25 € si el gas solo lo usas para el agua caliente. La respuesta corta es que el gas compensa cuando ya lo tienes contratado para calefacción o cocina, y el eléctrico gana cuando el agua caliente es tu único consumo de gas.
Pero la comparación tiene matices que casi nadie te cuenta, sobre todo el término fijo del gas y el peso real del agua caliente en tu factura. Te lo desglosamos con números.
Los tres tipos de calentador de agua que puedes tener en casa
Antes de comparar consumos conviene tener claro qué hace cada aparato, porque no funcionan igual.
- Termo eléctrico (acumulador). Un depósito de 50, 80 o 100 litros con una resistencia dentro. Calienta el agua y la mantiene caliente hasta que la usas. Instalación sencilla, precio de compra bajo y cero mantenimiento obligatorio. A cambio, tiene un límite de agua caliente: cuando se vacía, hay que esperar.
- Calentador de gas instantáneo. No acumula nada: calienta el agua en el momento en que abres el grifo. Agua caliente ilimitada y sin pérdidas por almacenamiento, pero necesita instalación de gas, salida de humos y revisión periódica.
- Termo con bomba de calor (aerotermo). Un depósito que, en lugar de una resistencia, usa una bomba de calor para calentar el agua tomando energía del aire. Consume alrededor de un tercio que un termo eléctrico normal, pero cuesta bastante más y necesita un espacio ventilado.
Cuánta energía se va realmente en el agua caliente
El agua caliente sanitaria supone en torno al 20 % del consumo energético de una vivienda española media. En cifras concretas, una familia de cuatro personas con duchas diarias necesita alrededor de 1.800 kWh útiles al año, unos 150 kWh al mes.
Esa es la energía que hay que meterle al agua. Lo que cambia entre sistemas es cuánta energía tienes que comprar para conseguirla:
- Un termo eléctrico convierte casi todo lo que consume en calor, pero pierde algo por las paredes del depósito mientras mantiene el agua caliente sin que la uses. Cuenta con unos 150-165 kWh al mes.
- Un calentador de gas tiene un rendimiento en torno al 85 %, así que necesita comprar más energía de la que aprovecha: unos 176 kWh de gas al mes.
- Un termo con bomba de calor multiplica por tres lo que consume: le bastan unos 50 kWh eléctricos al mes.
| Sistema | Energía comprada al mes | Coste variable | Término fijo | Total al mes |
|---|---|---|---|---|
| Termo eléctrico 80 L | 150 kWh | 16,20 € | — | 16,20 € |
| Calentador de gas (solo ACS) | 176 kWh | 15,31 € | 10,23 € | 25,54 € |
| Calentador de gas (ya tienes gas) | 176 kWh | 15,31 € | Ya pagado | 15,31 € |
| Termo con bomba de calor | 50 kWh | 5,40 € | — | 5,40 € |
Cálculo para una familia de cuatro personas con 1.800 kWh útiles al año. Electricidad a 0,108 €/kWh (tarifa de precio único 24 h) y gas en tramo RL.1 a 0,087 €/kWh con término fijo de 10,23 €/mes. Precios sin impuestos: la factura final incluye IVA, Impuesto Especial sobre la Electricidad o de Hidrocarburos, peajes y cargos regulados.
Fíjate en la fila del gas: el coste de la energía es más barato que el del termo eléctrico, pero el término fijo mensual le da la vuelta al resultado. Ese es el detalle que decide casi todas las comparaciones.
Entonces, ¿cuál sale más barato en tu caso?
Depende de una sola pregunta: ¿usas el gas para algo más?
Si el gas es tu único consumo para agua caliente, el término fijo se lo come todo. Estás pagando entre 8 y 10 € al mes solo por tener el punto de suministro activo, uses mucho o poco. Con ese peaje, un termo eléctrico bien programado suele salir más barato.
Si ya tienes gas para la calefacción o la cocina, el término fijo ya lo pagas de todas formas. En ese escenario, el agua caliente por gas solo te añade el coste variable, y ahí sí es claramente más barata que la eléctrica. Puedes ver los tramos y precios en nuestras tarifas de gas.
Si estás reformando y el presupuesto lo permite, el termo con bomba de calor gana a los dos por mucha diferencia. El equipo cuesta entre 900 y 1.500 €, pero con un ahorro cercano a los 130 € al año frente al termo eléctrico se amortiza en unos siete u ocho años, y más rápido todavía si tienes placas solares y lo programas para funcionar en las horas de producción.
La pregunta que decide la comparación
Si el agua caliente es tu único uso del gas, el término fijo del suministro te añade más de 120 € al año antes de consumir un solo kilovatio hora. En ese caso, casi siempre sale más a cuenta un termo eléctrico bien dimensionado y programado.
Calentador de agua eléctrico: cuándo compensa y cómo reducir su consumo
El termo eléctrico es la opción por defecto en pisos sin instalación de gas, en viviendas pequeñas y en segundas residencias. Es barato de comprar, de instalar y no exige revisiones obligatorias.
Su punto débil son las pérdidas por almacenamiento: mantiene 80 litros calientes las 24 horas aunque solo los uses veinte minutos al día. Estas cuatro medidas recortan esa parte:
- Ajusta el termostato a 60 °C. Ni más ni menos. Por encima aumentan las pérdidas y la cal; por debajo hay riesgo de proliferación bacteriana en el depósito.
- Programa la carga en las horas más baratas. Un simple programador horario en el enchufe permite que el termo caliente de madrugada. Te explicamos las franjas en la guía sobre el horario de luz más barato.
- Dimensiona bien el depósito. Para dos personas sobran 80 litros; con 50 vas de sobra. Cada litro de más son pérdidas que pagas todo el año.
- Revisa el ánodo de sacrificio cada 2-3 años. Es la pieza que evita que el depósito se corroa por dentro, y cuando se agota el termo empieza a perder eficiencia antes de romperse.
Si en tu casa el termo salta el diferencial o notas calambres al tocar el grifo, no lo dejes pasar: puede ser la resistencia perforada. En el artículo sobre averías del termo eléctrico te contamos cómo identificarlo.
Calentador de gas: qué mirar antes de decidir
Si te decantas por el gas, hay tres cosas que marcan la diferencia:
- Los litros por minuto. Un calentador de 11 l/min da para un baño; con dos puntos de agua simultáneos necesitas 14 l/min o más. Quedarse corto significa duchas templadas cada vez que alguien abre otro grifo.
- Que sea estanco. Los modelos atmosféricos, que toman el aire de la propia estancia, están prácticamente descatalogados por seguridad. Un estanco toma aire del exterior y expulsa los humos por el mismo conducto.
- La revisión periódica. Las instalaciones de gas natural tienen una inspección obligatoria cada cinco años y conviene un mantenimiento del aparato con más frecuencia. Tenlo en el cálculo, porque es un coste recurrente que el termo eléctrico no tiene.
Para dar de alta el suministro necesitarás el certificado de instalación de gas, y si el punto no ha estado activo antes, también la puesta en servicio.
El termo con bomba de calor: la opción que casi nadie mira
Es el mismo principio que un aire acondicionado, pero aplicado al agua del depósito: extrae calor del aire de la estancia y lo transfiere al agua. Por cada kWh eléctrico que consume entrega unos 3 kWh de calor.
Eso lo convierte en el sistema más barato de operar con diferencia, y encaja especialmente bien en dos situaciones: viviendas con autoconsumo solar, donde puedes programarlo para cargar al mediodía con tu propia producción, y viviendas todo-eléctricas que quieren quitarse el término fijo del gas.
Sus dos pegas son el precio de compra y que necesita un volumen de aire mínimo alrededor, así que no vale meterlo en un armario cerrado de un metro cuadrado. Si tienes placas y quieres exprimirlas, te interesa cómo funciona la batería virtual con los excedentes.
¿Luz, gas o las dos cosas?
En Podo puedes contratar cada suministro por separado o combinado, sin permanencia y con energía 100 % renovable. Calcula qué pagarías con tu consumo real.
Calcular mi ahorroPreguntas frecuentes
¿Qué gasta más, un calentador de agua eléctrico o uno de gas?
En energía consumida gasta más el de gas, porque su rendimiento ronda el 85 % frente al del termo eléctrico. En dinero depende del término fijo: si el gas solo lo usas para agua caliente, el eléctrico suele salir más barato al mes.
¿Cuánto consume un termo eléctrico de 80 litros al mes?
Para una familia de cuatro personas, alrededor de 150 kWh al mes contando las pérdidas del depósito. A 0,108 €/kWh son unos 16 € mensuales sin impuestos. En una vivienda de dos personas la cifra baja a la mitad.
¿A qué temperatura debo poner el termo eléctrico?
A 60 °C. Por encima aumentan las pérdidas de calor y la formación de cal en la resistencia; por debajo existe riesgo de proliferación bacteriana en el agua almacenada. Es el punto de equilibrio entre seguridad y consumo.
¿Merece la pena un termo con bomba de calor?
Consume alrededor de un tercio que un termo eléctrico convencional, unos 130 € menos al año en una familia de cuatro. Con un precio de compra de entre 900 y 1.500 €, se amortiza en siete u ocho años, menos si tienes autoconsumo solar.
¿Puedo cambiar de calentador de gas a eléctrico sin obra?
Normalmente sí, siempre que haya una toma eléctrica adecuada y espacio para el depósito. Lo que sí conviene revisar es la potencia contratada, porque un termo eléctrico añade entre 1,5 y 2 kW cuando está calentando.




